dimarts, 17 de gener de 2017

Buenas noticias, es Alberto Valle (Entrevista)

Periodista, bloguero, promotor - actualmente organiza los clubs Le Clean Cut y el Take Ivy-, Dj vinculado a l'escena Mod y sospechoso habitual de las bibliotecas de Barcelona. Ha pasado por la Antonieta Cot, el Vapor Vell y La Bòbila, entre otras, para disertar sobre música negra i espias al servicio secreto de su Majestad. También es una de les voces de Ràdio Ciutat Vella, desde donde hace el programa "El Aperitivo del Ritual". Como escritor ha rescatado con dignidad los bolsilibros con la serie Palop, de la que ya ha publicado dos entregas "Palop juega sucio" y "Malas noticias, es Palop". 


Alberto Valle presentando a Palop en Som Negra 

¿Cuando se te ocurrió el personaje de Palop y cuáles fueron tus referentes (si los tuviste) para crearlo? 

Palop cobró vida mientras vivía en Milán, hace unos doce o trece años. Escribí parte del primer borrador de “Palop Juega Sucio” y luego lo dejé ahí, olvidado. Durante 10 años ni lo olí, pero de alguna manera era un personaje al que acudía a menudo. Pensándole, imaginándomelo. A menudo queriendo ser él, toda vez que algún gilipollas se cruzaba en mi camino. Cosa que el lector convendrá en que pasa muy a menudo en la vida.

Años después, ya con el fuerte impulso de la que entonces era mi pareja, me animé a retomarlo y, desde entonces, entre otras cosas, he ido escribiendo varias aventuras de   este hijo de puta.

Cuando se me ocurrió al principio estaba muy metido en leer a Edward Bunker, Kurt Vonnegut, Irvine Welsh y James Ellroy (entre otros); y estaba atrapado por la trilogía del Milieu de Fernando di Leo y todo el universo de la “Mala” milanesa.  

Portada de la primera novela de Palop 

¿Desde el primer momento pensaste en la serie Palop como una colección que reivindicara los bolsilibros, las novelas de a duro populares? ¿Cuántos volúmenes tendrá? Actualmente parece que si no debutas escribiendo mínimo una trilogía, no eres nadie. 

Sí. Lo vivo como mi pequeño homenaje a una forma de hacer literatura de entretenimiento. De asunto puro y duro. De testosterona y emociones fuertes. La idea estuvo ahí desde el minuto 1. No sé cuántos volúmenes acabará teniendo, imagino que depende de la cuerda que siga dando el personaje. Sí puedo confirmar que, ahora mismo, hay más de tres escritos.

¿De dónde viene tu afición a los bolsilibros? ¿Eres también coleccionista? 

No, no soy coleccionista. Siempre me ha fascinado la cultura popular. El cómic, el cine de género, el disco de tres minutos, la ilustración pulp; siempre han estado ahí en mi desarrollo (por darle un nombre) personal. 

Mirando todavía más atrás, sí recuerdo toneladas de volúmenes de Urania, una serie de bolsilibros italiana, que mi padre devoraba entre otros mil escritos. Recuerdo aquellas portadas cojonudas, inquietantes, hipnóticas, a las que no podías sacar ojo.

Portada de una de las Romanzi di Urania

Las ediciones de Palop están muy bien cuidadas y reproducen la estética de las novelas populares en las portadas. Las ha dibujado Berto Martínez. ¿De qué os conocéis? 

Sí, porque eso realmente lo tuve muy claro. Siempre tuve claro que la edición de Palop tenía que ser de una determinada forma. Y Berto es simplemente la mejor persona para ello. De hecho, el formato y la presencia de Berto en el proyecto fueron dos ejes innegociables, cuando establecí las condiciones de publicación con la editorial.

En el momento de lanzar a Palop al mundo, Berto y yo convergíamos en Ràdio Ciutat Vella alrededor del programa El Ritual Nocturno, de Leo Castro, donde él y yo colaborábamos.

Ya nos conocíamos de hola y adiós, pero ahí es donde hicimos buenas migas. Por cierto, Berto participa en un libro reciente que es de compra obligatoria: “Esquelas Sonoras”, de Dani Llabrés. No diré más de este volumen excepto que si no lo tenéis todavía en casa, no sé a qué esperáis. 

Segunda entrega de Palop 

Los dibujos de la primera y de la última página corren a cargo de Adolfo Valle. ¿Es tu padre? Lo que piensa Palop de su hijo adolescente me recuerda a una anécdota que me constaste, sobre que a tu padre no le gustaba nada cuando, como mod, salías hecho un pincel, con fular incluido.  

A mi padre también le he querido involucrar en el proyecto desde el primer momento. Es un gran dibujante y, a pesar del párkinson, consigue hacer esas ilustraciones cojonudas. Me encanta que participe y ya estamos mirando qué puede hacer para la tercera entrega.

Respecto a la relación de Palop con su hijo, nada que ver. No puedo contar mucho por aquello de no destripar, pero ahí hay una historia que contar y desarrollar y, bueno, quienes estén aficionados a Palop ya la irán descubriendo.

Y respecto a mis padres cuando, como mod adolescente, yo salía de casa ataviado con looks extremos, supongo que es lo normal y lógico. ¡De todos modos hoy en día les chiflan mis trajes!
Alberto Valle en traje

Como experto musical y periodista has colaborado con numerosas bibliotecas de Barcelona. Me recomendaste una visita a La Bòbila de L’Hospitalet y su colección de bolsilibros. ¿Cuáles son tus autores  o títulos preferidos? Tu alias (Pascual Ulpiano) parece un homenaje a esos escritores. 

Si La Bòbila de l’Hospitalet no existiese, deberían inventarla. O, mejor dicho, si su director, Jordi Canal, no estuviera entre nosotros, alguien debería clonarlo a partir de células madre. Lo que este señor ha hecho y hace por la memoria de la literatura popular española no tiene precio.

Siento una especial debilidad por Lem Ryan, Curtis Garland y por Frank Caudett. Amo enormemente a Ledesma y soy fan declarado de Andreu Martín. Estoy en deuda con muchos de esos autores, no sólo por lo que han escrito, sino por su forma de trabajar. De enfocar el oficio, como currantes de la palabra. Por, como argumentaba Pérez Andújar en el polémico y acertadísimo pregón, la contribución injustamente olvidada de todos esos labradores de la página en blanco.



Y sí, Pascual Ulpiano es un claro homenaje a toda esa generación de hombres de pseudónimos coloridos y tecla fácil. Un pseudónimo que circunscribo, de hecho, sólo a Palop, pero que ha sido aceptado por aficionados y activistas de la novela popular como Alberto Cabrera, Guillermo Román, Miqui Otero, Pau Forner o Daniel Bernabé.


Portadas de algunos bolsilibros de Curtis Garland 


La novela negra ha vuelto con fuerza durante estos últimos años. ¿Cuáles son tus autores favoritos? 



Siempre es difícil, por injusto, hablar de autores favoritos. Sobre todo cuando, como es el caso de la novela negra, hay tanto escrito y, a la vez, tanto por descubrir. Desde, pongamos, Dashiell Hammett a Carlos Zanón, por citar a dos que para mí son muy grandes, hay millones de excitantes páginas escritas. Muchísimas de las cuales todavía no conozco.

De todos modos, siempre he tenido una debilidad por la serie Carvalho, de Vázquez Montalbán; por Edward Bunker, por Iceberg Slim, por algunas cosas de Ellroy, por la trilogía de Jake Arnott, por cosas de Simenon

Tengo pendiente “Sangre en los Estantes”, de Paco Camarasa, a quien no quiero perder ocasión de agradecer su inmensa generosidad. Ansioso estoy, además de meterle mano al libro, por seguir sus proyectos. Otro hombre al que habría que inventar si no estuviese.


Alberto Valle entre Palop y Paco Camarasa 

En La Bòbila participaste en una mesa redonda sobre James Bond. En las novelas de Palop, como en las de Bond, se citan algunos productos que ayudan a definir la identidad del personaje. Por ejemplo fuma Winston y cuando bebe se nos dice la marca de la bebida. En una ocasión bebe Lagavulin. Pero lo que más se cita, no solo en Palop, sino en otros personajes de su serie son qué armas usan. Palop usa una Heckler & Koch HK Mark 23 (un pistolón capaz de hacer frente a la Magnum 44 de Harry Callahan). Otros fuscos que han salido son las Sig Sauer, Walther, Bersa, Águila del desierto,etc. ¿Escoges las armas según el nivel de peligrosidad o como extensión del carácter de los personajes que las usan? 

Hombre, sí, me encanta el universo Bond y la figura de Ian Fleming, con sus luces y sombras, con su esnobismo cruel y su sofisticado apetito de mundo, siempre me ha fascinado. Fue un placer compartir aquella mesa redonda con mis amigos Àlex M. Franquet, periodista y Bond fan, y Antonio Padilla, uno de mis seres humanos favoritos, cuya próxima novela, titulada -al menos de momento- “Serás Imbécil”, debería ver la luz en 2017. Y con ganas caninas la aguardo.

De todos modos, y ya respondiendo a tu pregunta, depende: las armas pueden ser seleccionadas en función del personaje o, a veces, también, en función del lugar de los hechos y qué hierro es más plausible que tal o cual personaje, en tal o cual país, lleve encima.

Aunque sí, la HK Mark 23 define bien a Palop, así como, por ejemplo, el Águila del Desierto de Oldekamp, en “Malas Noticias”. En casos como esos, las armas funcionan como elemento descriptivo de la personalidad del personaje.


El fusco de Palop 

Las novelas de Palop transcurren entre mediados y finales de los años 90, antes del euro. Ya te pregunté por qué y me dijiste que por comodidad. ¿A qué te referías? ¿Es por qué un personaje como Palop  sería más inverosímil hoy en día?  

En efecto, es por una cuestión de comodidad. Por un lado, te permite seguir escribiendo historias, encuadrándolas en un determinado momento de la historia reciente al que puedes acudir tirando de hemeroteca. El personaje envejece y es más fácil que lo haga en un tiempo ya pasado.

Por otro lado, sobre todo en las primeras dos entregas, Palop vive en un mundo donde la tecnología más evolucionada es el teléfono móvil. Es un mundo todavía analógico en el que todas las cosas suceden en un plano físico. Eso, para mí, que además en el tema TIC soy más bien justito, genera un contexto mucho más apasionante.

No hay verborrea tecnológica. Las cosas se buscan y encuentran a base de olfato, preguntas y hostias, y no hay un entorno digital que suaviza la brutalidad del cuerpo a cuerpo, del llevarte los balazos a la barriga y los sopapos en el hocico.

En las dos primeras entregas, “Palop juega sucio” y “Malas noticias, es Palop” hemos visto ya cierta evolución del protagonista que tiene algunos tópicos de macho ibérico (que también ayuda a encuadrar el personaje en un contexto concreto) pero que con esta progresión los traspasa. ¿Esa es tu intención como autor? 

Sí. Al final del primer Palop ya intuimos que toda esa pátina de tipo duro es una armadura debajo de la que hay otra cosa mucho más verdadera, ya en el segundo volumen se ven las primeras fisuras claras de esa armadura. La carne viva. El dolor, la desorientación, el odio, el resentimiento, la sed de violencia y, más en general, la fragilidad de la que, al final, ningún ser humano puede eximirse.

Presentando a Palop desde otro ángulo 

En los bolsilibros de Palop hay mucha acción y violencia. Una violencia que no escatima sus detalles más escabrosos como fluidos corporales y sus correspondientes hedores, que acaban siendo un elemento distintivo del estilo de la novela. ¿Por qué te has decantado por tratar la violencia –y también el sexo de esta manera? El humor también está presente en Palop, muchas veces a costa de su persona. 

Palop es literatura Pulp y, siendo así, es normal que algunos ingredientes sean necesarios. Hay algún intervalo con un poco de humor, pero en general el mundo de Palop es violento y sórdido. Y triste, cuando, retomando lo que decíamos en tu anterior pregunta, vemos qué hay más allá de toda esa sangre derramada, esa carne lacerada y esos huesos rotos.

Tras las dos primeras entregas, se vislumbra un duelo entre Palop y un personaje de origen griego que parece que va a cobrar más importancia. ¿Van por ahí los tiros? 

Puedo anticipar que en la tercera entrega no tendrá lugar ese duelo, pero sí se atará un importante cabo que queda suelto en la segunda entrega. La cosa tiene que ver con una venganza alimentada durante años de rencor y odio. Una venganza que pillará a Palop en medio y le abocará a tomar una decisión de hondo calado en su vida personal.

Como buen connoiseur musical que eres ¿Qué banda sonora escogerías para Palop? 

En general no tengo en mente una banda sonora de Palop. Sí que hay un tema que resuena y es “Xuxi”, de Giulia Valle, que es mi hermana, además de una de las artistas a las que más admiro en este planeta. Podría ser el main theme de una película o serie sobre el personaje. Productores del mundo, escucho ofertas.

Luego hay temas sueltos de library y bandas sonoras firmadas por gente como Stefano Torossi, Pulsar Music o Alan Hawkshaw que podrían tener cabida en una hipotética banda sonora. 

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